Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que produce debilidad (fragilidad ) ósea, volviendo a los huesos más propensos a las fracturas. A partir de los 35 años se inicia la pérdida de pequeñas cantidades de hueso, en muchos casos debido a múltiples enfermedades ( enfermedad celíaca descompensada; hipertiroidismo; insuficiencia renal, trastornos hormonales como la ausencia de menstruaciones por largos períodos), tratamientos ( como los corticoides) o hábitos de vida sedentarios. Todos estos factores incrementan la pérdida de hueso ocasionando osteoporosis a una edad más precoz. Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común entre las mujeres post-menopáusicas.

Mientras los huesos se van debilitando no hay síntomas, motivo por el cual se la llamó “Silenciosa”. Puede pasar desapercibida durante muchos años hasta que finalmente se manifiesta con una fractura.

La osteoporosis podría ser la causa de que una de cada dos mujeres y uno de cada cuatro hombres mayores de 50 años se rompa un hueso en algún momento de su vida.
La fractura de cadera es más frecuente en personas de edad más avanzada y puede ocasionar cambios en la calidad de vida al comprometer un hueso de una articulación importante en la bipedestación y movilización del individuo. La fractura vertebral puede asociarse a alteraciones respiratorias, como consecuencia del aumento de la curvatura (xifosis-joroba-). La fractura de muñeca es la que menos secuelas produce pero puede asociase con una disminución de la movilidad y prensión de la mano afectada. En todos los casos, el factor dolor es un componente que puede estar presente en grado variable y ocasionar una incapacidad producida por la limitación consecutiva al mismo.
Por lo tanto, el objetivo esencial es diagnosticar la enfermedad de forma precoz antes de que se produzca una fractura.